My Story

lunes, febrero 28, 2005

Torniquetes?

Hoy me levanté como cualquier otro día de las últimas semanas que he tenido que soportar; después de silenciar en despertador de mi teléfono y disfrutar de unos diez minutos más de sueño, el otro despertador que hay en mi cuarto entró en acción con su increíblemente agudo timbre despertándome como si me hubieran puesto encima un desfibrilador.

Imaginé que sería otro día común y corriente hasta que me tocó esperar el bus para llegar al hotel donde estoy haciendo las prácticas. Después de esperar un largo tiempo, finalmente me dí cuenta de que este día, no ibamos a tener servicio de transporte público en la gran mayoría de líneas de buses; el motivo era la huelga de los "buseteros", quienes seguramente estaban escondiéndose y ocultando sus vehículos en algún lugar de la ciudad.

Esto no me parece nada extraño; después de los sucesos de los últimos días, creo que es lo más lógico que los transportistas paralizen sus actividades para evitar mayores problemas con los manifestantes anti-torniquetes. Para aquellos que no estén al tanto de la situación aquí en Guayaquil, voy a hacer un breve resumen sobre este problema, que hoy comprometió a varios millares de personas que necesitaban movilizarse para llegar a sus lugares de trabajo o de estudios.

Desde hace ya un buen tiempo, los discapacitados y las personas de la tercera edad han protestado y han reclamado para que retiren a los tan famosos torniquetes de los buses. Estos dispositivos son usados para controlar la cantidad de usuarios que entran a determinado lugar (en este caso los buses), y por sus características representan un estorbo para este grupo de personas que está protestando contra la implementación de dicho mecanismo.

Desde hace cerca de una semana, varias decenas de protestantes se han congregado en la intersección de las avenidas 9 de Octubre y Quito para arrancar a la fuerza los torniquetes de las unidades de transporte urbano, lo cual, para mí, no deja de ser un salvaje acto de vandalismo, pues están destruyendo propiedad privada sin consentimiento de su dueño. En las imágenes de televisión y prensa, yo no veía exactamente jubilados y discapacitados participando directamente en la extracción de los torniquetes, y además no creo que estas personas sean capaces físicamente de cometer estos actos; observando más cuidadosamente las fotos y videos, se veían personas jóvenes en general destruyendo estos dispositivos y festejando cada vez que conseguían robar uno, mientras los conductores no podían hacer más que observar impotentes cómo semejantes actos eran cometidos.

Finalmente, hace unos 4 días, los transportistas de la provincia se comprometieron a ir reemplazando paulatinamente estos antiguos aparatos por nuevos sensores infrarojos que marcarán la cantidad de pasajeros que abordan el bus sin causar los estorbos que los torniquetes ocasionaban. Sin embargo, el violento retiro de torniquetes no cesó, y por este motivo las cooperativas de buses decidieron paralizar sus actividades para protegerse de estos actos vandálicos.

Y es así como el día de hoy, Guayaquil se quedó sin buses... pero esto no iba a impedir que la ciudadanía se movilizara a sus puestos de trabajo! Mientras los que estaban en posición de tomar un taxi, el resto de gente se conformó con las furgonetas y camionetas que hacían de lineas de transporte.

Personalmente apoyo el reemplazo de los torniquetes por sistemas más modernos con el mismo fin; sería bastante práctico y cómodo poder subirse a un bus con algunos paquetes sin ser estorbado por este antiguo sistema, pero estoy totalmente en contra de la extracción violenta de los mismos, ya que, en primer lugar estan destruyendo propiedad ajena, y en segundo lugar están retrasando a los pasajeros, ya que en algunos casos demoraron cerca de 20 minutos para sacar el dispositivo.