My Story

viernes, marzo 25, 2005

Siguiendo la bola...

10 álbumes de mi colección:

Aerosmith - O, Yeah! Greatest Hits. Las Mejores de Aerosmith en un solo CD! Fenomenal jajajaa
Linkin Park - Meteora y Hybrid Theory. Son simplemente increibles
Verde 70 - Ruta Melancolía y Alegre Depresión... Que mejor manera de apoyar la producción nacional! Para los momentos de tristeza y melancolia jajajaja (asi como Dashboard Confessional)
t.A.T.u - 200km/h in the wrong lane. Mi primer Cd. Todavia me parece intersante la música de estas tipas
System of a Down - Steal this Album. También me encanta la música de estos tipos (*boom!*)
The Cranberries - No need to Argue. Es bastante buena la musica de esta gente... y es la que mas me acuerdo jajaja
Era - The Mass. Algo de música alternativa para relajarme un poco jajajajaja
Enigma - Love, Sensuality and Devotion. No hay nada como esto! Este Album de trance es lo máximo.

Los discos que me dieron vergüenza encontrar buscando la respuesta anterior:

Umm... Creo que ninguno, normalmente medito un poco antes de comprar algun Cd de música jajaja.

Ultimo CD que compré:

Uuy... no me acuerdo, creo que es Fallen, de Evanescense

Ultimas canciones que escuché antes de escribir este post:

Babasonicos - El Loco
Silbermond - Symphonie
Cafe Tacuba - Ingrata
Sum 41 - We're all to blame

Y otros más... pero por economizar tiempo ya no las pongo jajaja

Canciones que escucho seguido y tienen significado para mí (en ningún orden específico), las que más recuerdo aunque hay tantas:

La verdad que no me acuerd de ninguna que de verdad me haga recordar algo bastante fuerte, pero hay algunas que escucho y digo: "Chuta!, esa cancion la escuche cuando estuve *insertar sentimiento, lugar, persona* por primera vez"

5 blogs a quienes les voy a pasar esto y ¿por qué?

Soy uno de los últimos en colocar esto en mi blog... así que creo que se lo voy a pasar a Ana, quien todavia no lo pone! jajaja

Listo!

martes, marzo 15, 2005

It happens at the Hilton... (Parte 2)

...Viene del post anterior

Bueno, como les iba contando, comencé a trabajar el miércoles 9 de febrero. Durante el resto de esa semana y otra más, estuve realizando mis prácticas en la mañana (7:00 hasta 15:00), y las siguientes tres semanas me cambié al turno de la tarde porque en la mañana tendría clases de francés intensivo de 8:30 a 12:30.

Los días que estuve en el turno de la mañana fueron más relajados para mí, ya que tenía la tarde entera para descansar y reponerme para mis clases de inglés en la noche, pero las semanas que estuve en la tarde fueron bastante agotadoras; de lunes a jueves sólo regresaba a casa para cenar y dormir. Afortunadamente los viernes no tenía ninguna de mis clases, así que podía relajarme y dormir más aquellos días.

Las actividades que realicé durante mi pasantía no fueron demasiado complicadas. Básicamente tenía que ayudar a mis compañeras de Piso Ejecutivo en lo que pudiese: desde contestar el teléfono o programar llaves, hasta revisar habitaciones o imprimir cartas de bienvenida entre varias cosas más.

En las mañanas, apenas llegaba, dejaba mi mochila con mi ropa de civil y me daba una pequeña vuelta por el lounge verificando que todo estuviese en su sitio. Luego me asignaban algo de papeleo cotidiano que hay en toda oficina para que adelantara un poco las cosas y una vez que eso estuviese listo, talvez iba a revisar habitaciones o preparaba las cosas para los check in o check out que pudiesen haber durante el día. Muchas veces me tocaba bajar del Piso Ejecutivo para dejar algunas hojas o cosas por el estilo, y era entonces cuando tenía oportunidad de encontrarme con mis amigos de los otros departamentos y conversar brevemente sobre aquél día.

En las tardes mis labores no cambiaban mucho; así mismo me tocaba ayudar con los papeles o cartas y revisar que todo estuviese en orden. Más de una ocasión me tocó hablar con los huéspedes, y puedo decir que una vez que uno se acostumbra y supera sus miedos, es lo más bonito de este puesto; uno como staff del hotel tiene que preocuparse de que los clientes estén felices y satisfechos, y si no lo están, uno tiene que ayudarles en lo posible; después de todo, ese es uno de los objetivos principales del Hotel y de toda empresa de servicios: dar la mejor atención que el consumidor se merece. Además, es muy satisfactorio ver a un huésped feliz, cuyos problemas has acabado de resolver o has disminuido.

A las 18:00 terminaban mis actividades en el Piso Ejecutivo y tenía que bajar corriendo al vestidor para así poder cambiarme y devolver mi uniforme, ya que no me lo podía llevar a mi casa. Después, tomaba algo de café, o conversaba un rato con mis compañeros, quienes en ese momento se encontraban merendando, y luego regresaba a mi casa para descansar unos breves instantes antes de ir a mis clases de inglés. Al final del día terminaba bastante agotado y cansado, pero a la vez me sentía bastante feliz porque había aprendido otro poco más de la vida real. Estuve con este extenuante horario por las tres semanas restantes de mi pasantía.

Ahora que ya he terminado con estas prácticas, debo decir que la pasé bastante bien y disfruté mucho haber trabajado en el Hilton Colón. Incluso podría decir que estas fueron las vacaciones más productivas que he tenido; en ningún otro lugar hubiera podido aprender más de lo que el Hotel, el ambiente y mis compañeros me han enseñado. La oportunidad que tuve fue de lo mejor, y aparte de todo lo que pude aprender, como lo escribí en mi email de despedida, fue bastante satisfactorio poder pasar por las puertas que dicen “Sólo Personal Autorizado” (jajaja).

Durante mi práctica pude conocer a personas magníficas a quienes tuve como compañeros. Es a ellos a quien me gustaría agradecer por haberme ayudado (y tolerado jaja) durante estas últimas semanas; sin su paciencia y profesionalismo estos últimos días habrían perdido su gran significado didáctico. En las fotos que verán al final de este post podrán conocer a algunos de mis amigos en el hotel.

Hoy (15 de Marzo), estuve nuevamente en el Hotel, porque me iban a entregar mi tarjeta de despedida por parte del Staff de Piso Ejecutivo y además me dieron un regalo sorpresa que era una camiseta polo del Front Office. Fue muy agradable volver a ver a mis compañeros y amigos y poder conversar un rato con ellos. Saben, después de estar un tiempo en determinado ambiente y con las mismas personas, uno tiende a encariñarse con ellos; bueno, al menos yo, soy así. Cuando abrí mi paquetito con mi camiseta, el olor a “departamento de reservaciones” (una combinación de olor a jugos tropicales, toallitas mentoladas y olor a oficina) me trajo bastantes recuerdos, y casi elimino a unas cuantas personas en mi casa cuando me enteré que habían botado el papel Hilton jajajaja (es que yo quería conservarlo como otro recuerdo más ;_; *snif* buaaaahhh!).

En fin, estas han sido unas de mis mejores vacaciones, y por cierto, las más productivas que he tenido. Siempre tendré esta experiencia y a mis nuevos amigos en ese lugar en mi cabeza reservado para los recuerdos que conservaré por siempre; y la camiseta de Front Office estará entre aquellas que nunca regalaré o abandonaré.

Para finalizar, me gustaría citar el slogan del Hotel:
It Happens at the Hilton

viernes, marzo 11, 2005

It happens at the Hilton... (Parte 1)

Estos dos posts los voy a dedicar exclusivamente a lo que estuve haciendo por 4 semanas y media durante estas vacaciones: mis pasantías en el Hilton Colón.

Seguramente pensarán que estoy loco: apenas estoy pasando a 5to curso, y en lugar de “disfrutar” mis vacaciones estoy trabajando, cuando las prácticas son obligatorias recién el siguiente año; pero para mí las cosas son distintas. Yo en las vacaciones me aburro en casa si no tengo nada que hacer, y eso puede ser bastante peligroso para aquellos que están alrededor mío. Entonces, decidí que estos tres meses de vagancia los iba a dedicar a algo más productivo que dormir y jugar en la computadora, y mis padres me sugirieron conseguir algún trabajo. Sinceramente me agradó bastante la idea, después de todo no me vendría mal un poco de experiencia laboral y sería bueno irme acostumbrando al mundo real, aquél con el cual nos tocará batallar después del paraíso de relativa tranquilidad y felicidad que nosotros conocemos como "Colegio".

Fue así como después de darle varias vueltas al asunto con mis padres, preguntar aquí y allá, insistir y volver a llamar, conseguí una entrevista para ver si me aceptaban en el Hilton Colón. Todavía me acuerdo de aquél día; si no me equivoco, era un Martes. Había pasado los días anteriores aprendiendo a atarme la corbata y practicando una y otra vez hasta que finalmente me salió, y fue así como esa tarde fui con mi carpeta a mi primera entrevista de trabajo.

Podría decir que no me fue tan mal: mis manos estaban algo sudorosas, y como estábamos hablando en alemán, me quedé trabado en algunas partes, pero después de todo conseguí mi práctica. Después de hablar con el Gerente General, la Gerente de Recursos Humanos me llevó a un pequeño recorrido por el que sería mi lugar de trabajo durante las siguientes semanas. Para el final de la entrevista, aún no habíamos concretado mi horario y ni fecha de inicio, pero la pasantía ya era mía.

Después de darle nuevamente unas vueltas al asunto en mi casa, escribir unos emails, organizar mi horario, volver a escribir emails y volver a organizar mi horario, me concedieron otra entrevista más para así finalmente fijar mi horario de prácticas. Esta vez me tocó hablar con la Jefe de Entrenamiento y luego de probarme el uniforme, al fin tuve todo listo para mis prácticas.

Mi primer día de trabajo fue el 9 de Febrero. Aquella mañana me levanté bastante temprano y me alisté para esperar el bus que me llevaría hasta el hotel. Llegué cerca de las 6:45 de la mañana para ahí enterarme que la bodega de uniformes recién abría a las 7:00 así que no me quedó otra opción que esperar. Una vez que me cambié y verifiqué que todo estuviese en orden, subí al lounge del Piso Ejecutivo (Piso 9), mi puesto de trabajo.

Lo que se conoce como Piso Ejecutivo es el producto top del Hotel, donde se ofrece un servicio más personalizado y especial de acuerdo con las necesidades de cada huésped, para que de esta manera se pueda sentir como en su propia casa. Los huéspedes que se hospeden en estas habitaciones o suites tienen además varios beneficios tales como check in y check out directamente en el Piso Ejecutivo, desayuno buffet, bocaditos y happy hour, entre muchas otras ventajas más.

Puede ser que el movimiento en la recepción del piso 9 sea menor que en el lobby, ya que arriba se atiende sólo a los huéspedes de las habitaciones ejecutivas, pero esto no significa para nada que la presión y el estrés que se viva arriba sea inexistente: en el piso ejecutivo uno tiene que estar atento a todo. Con sólo decir que el Gerente General, en persona, da normalmente, al menos una ronda diaria para revisar que todo esté bien, resumo bastante. Además, el hecho de que las personas con las que uno tiene que tratar sean huéspedes especiales, significa también que son personas muy exigentes y en algunos casos, explosivas. Sin embargo, nada de lo aquí mencionado me asustó realmente, incluso opino que esto le agrega más emoción a mi pasantía, ya que de esta modo tendría que esforzarme más.

Para evitar que este post se alargue demasiado, continuaré mi relato en el siguiente post...

jueves, marzo 10, 2005

Otro encuentro cercano con el crimen...

Como seguramente se habrán dado cuenta, el tema de hoy es algo totalmente deprimente y triste: la inseguridad en la urbe, de la cual yo fui víctima en cierto nivel el día de hoy. Todos sabemos que hoy en día, el crimen es uno de los males más grandes que tiene nuestra ciudad; los asaltos "express", los ladrones que pasan arranchando carteras y bolsos y claro, los clásicos vendedores en los buses, los causantes directos de que esté escribiendo este post sobre este tema.

Resulta que hoy, después de otro largo día en mis prácticas (por cierto, hoy fue mi penúltimo día), mientras me encontraba en uno de los últimos tramos en bus antes de llegar a mi casa, al bus donde viajaba tranquilamente se subieron unos dos dizque vendedores de cualquier tontería que tenían para una vez dentro del vehículo, apoderarse de todo lo que pudieran. No sé por qué el conductor permitió que esta gente se subiera, normalmente en esta línea (124-1 "La Garzota"), no ocurren, o al menos no me he enterado que ocurrieran este tipo de incidentes, pero desgraciadamente sucedió, y lo peor de todo, yo me encontraba ahí.

Entonces este tipo se dirigió hacia la parte de un poco más atrás del bus, donde me encontraba yo y unas cuantas personas más. Este individuo, sin armas de ningún tipo a la vista, estuvo pidiendo como de costumbre artículos de valor, dinero etc. y me pidió mis cosas un par de veces. Yo respondí con algunos enérgicos y firmes "No, no tengo" y "Por favor, No", y parece que en esta ocasión dio resultado, porque se fue sin llevarse nada mío, pero en cambio obtuvo una cadena de otro de los pasajeros que se encontraba por ahí.

Sé que lo que hice fue bastante peligroso; uno no sabe lo que puede estar pasando por la mente de esta gente, y aún si no mostrara algún tipo de arma, podría tenerla oculta para no llamar la atención. Lo más recomendable en estos casos es evitarse mayores problemas y cooperar, pero esta vez no podía arriesgar nada de lo que llevaba, no por su valor económico, sino por su importancia en general.

Después de que estos dos se bajaron del bus, mis manos estaban temblando un poco; esta era la primera vez que tenía un contacto tan cercano con este tipo de sucesos. Por un lado estaba inmensamente aliviado de que el peligro ya pasó, por otra parte sentía miedo por que ocurriera de nuevo, y además de eso sentía bastante enojo porque ocurran este tipo de cosas.

Mientras parte de mi mente estaba ocupada imaginándome algún final fantástico para alguna situación de peligro, las típicas de hollywood en que el hèroe le pega algunos golpes mágicos al malechor y éste termina incapaz de contraatacar en el piso (los medios de verdad distorcionan la concepción de la realidad), otra parte estaba luchando por superar la situación.

Sinceramente opino que así como van las cosas, las tasas de crimen en la ciudad no van a mejorar. No hay suficientes policías patrullando la urbe, y aún si lo hubiesen, las leyes en este país favorecen a los reos liberándolos sin haber cumplido siquiera la cuarta parte de su sentencia, pero de todos modos no habría como recluirlos más tiempo, porque de una u otra manera estarían de vuelta en las calles en cuestión de un par de años o quizá meses!

Sin importar lo que digan las organizaciones humanitarias o los manifestantes pro-derechos, creo que una ley para eliminar a aquellos criminales que llegan al punto de terroristas es más que necesaria. Entiendo que no somos las personas indicadas para juzgar a la gente y decidir si merecen seguir viviendo o no, pero creo que de alguna manera hay que conseguir que la gente entienda que tales y cuales acciones están mal.

De qué le serviría a un criminal estar recluido por algunos meses o años, si después de ese tiempo queda en libertad para seguir cometiendo sus fechorías, o peor aún, ir a algun otro lugar como algun ciudadano honesto para ahí realizar actos peores? Se requiere una mano firme para castigar a estos desadaptados, y se necesitan oportunidades para que gente sana no caiga en la necesidad de robar para sobrevivir.

Los dejo por ahora con este post tan lleno de enojo y coraje... Comenten!

miércoles, marzo 02, 2005

Clases de Inglészzzzzz.....

Hoy fue uno de esos días en que me levanto, y por algún motivo presiento que voy a tener un día pesado... y desgraciadamente tuve razón.

Tengo clases de Francés desde hace ya una semana y media en el horario para los duros, o los que se creen duros. Son clases de Francés intensivo de 8:30 a 12:30 con un recreo a las 10:30 de unos 10-15 minutos de lunes a jueves. Normalmente no tendría ningún problema con este horario porque he aguantado y sobrevivido exitosamente cosas peores, pero esto va a ser ligeramente más difícil, porque en las tardes tengo todavía más cosas que hacer...

Resulta que en estas semanas estoy haciendo prácticas en el Hilton Colón, casi casi, de puro masoquista, porque oficialmente las prácticas que tengo que hacer para el colegio son el siguiente año. Esta aventura en el mundo de la hotelería comenzó así: se acercaban las vacaciones, y mis padres querían que trabajara en algo durante estos tres meses de eterna espera, porque la verdad es que no tengo casi nada que hacer en este largo tiempo, entonces de alguna manera me salió esta oportunidad de hacer una pasantía en el hotel.

Me pareció magnífica la idea; oportunidades como esta no se consiguen siempre, y además lo que aprendería con mi primera experiencia de trabajo sería invaluable. Y es así como ahora estoy en las tardes haciendo de recepcionista-practicante en los predios del hotel.

La verdad es que la estoy pasando de maravilla; todos en el hotel son muy buenas personas y todo ha marchado magníficamente bien. No quiero entrar en detalles sobre esta experiencia, ya que pronto escribiré un post exclusivamente sobre mi práctica, y además ese no es el tema central de este post.

Después de todas estas actividades que realizo durante el día, en la noche tengo clases de inglés, y como es de suponerse, llego a la clase bastante agotado por toda la acción de la mañana y la tarde.

Hoy llegué más cansado que lo habitual a mi clase de inglés, así que decidí, digámoslo así, descansar un poco durante la pausa que tenemos. Mientras el resto de mis compañeros salía a comprar algo de comer o beber, o símplemente iban a caminar un poco, yo me recosté y me relajé un poco... creo que demasiado. Normalmente no me quedo dormido en ninguna clase, pero hoy día fue la exepción. Para cuando finalmente me despertaron, ya habían pasado unos 8 minutos de clase desde que terminó el recreo ( ^_^; ). Me dieron permiso para ir a lavarme la cara (tenía los ojos bastante rojos) y cuando regresé todo siguió de manera normal, excepto que por algún motivo ya habíamos terminado con la actividad anterior XP

Después de la clase me enteré que nadie pensaba que de verdad estuviese dormido jajajaja; todos pensaban que estaba bromeando o algo por el estilo y creían que estaba escuchando lo que ocurría, por lo que trataron de hacerme "despertar" diciendo cosas que imaginaban que yo iba a oir, cuando en realidad yo estaba totalmente "out" jajajaja... nadie creía que me pude haber quedado dormido en tan poco tiempo; fue como si de repente alguien me hubiese desconectado o apagado. Por otra parte, la pequeña siesta me ayudó bastante; una vez que me desperté estuve más despierto que nunca!

En fin, esa fue mi experiencia con las siestas en clase. En días habituales, comunes y corrientes no lo haría, pero hoy mis baterías no aguantaron más. El día de hoy nos deja varias cosas para aprender:
1.- Nunca está de más tomar algo de café antes de alguna clase
2.- Si me he quedado quieto y callado por bastante tiempo, estoy respirando y no estoy leyendo algún libro, eso quiere decir que estoy dormido... Jajajaja.