My Story

viernes, marzo 11, 2005

It happens at the Hilton... (Parte 1)

Estos dos posts los voy a dedicar exclusivamente a lo que estuve haciendo por 4 semanas y media durante estas vacaciones: mis pasantías en el Hilton Colón.

Seguramente pensarán que estoy loco: apenas estoy pasando a 5to curso, y en lugar de “disfrutar” mis vacaciones estoy trabajando, cuando las prácticas son obligatorias recién el siguiente año; pero para mí las cosas son distintas. Yo en las vacaciones me aburro en casa si no tengo nada que hacer, y eso puede ser bastante peligroso para aquellos que están alrededor mío. Entonces, decidí que estos tres meses de vagancia los iba a dedicar a algo más productivo que dormir y jugar en la computadora, y mis padres me sugirieron conseguir algún trabajo. Sinceramente me agradó bastante la idea, después de todo no me vendría mal un poco de experiencia laboral y sería bueno irme acostumbrando al mundo real, aquél con el cual nos tocará batallar después del paraíso de relativa tranquilidad y felicidad que nosotros conocemos como "Colegio".

Fue así como después de darle varias vueltas al asunto con mis padres, preguntar aquí y allá, insistir y volver a llamar, conseguí una entrevista para ver si me aceptaban en el Hilton Colón. Todavía me acuerdo de aquél día; si no me equivoco, era un Martes. Había pasado los días anteriores aprendiendo a atarme la corbata y practicando una y otra vez hasta que finalmente me salió, y fue así como esa tarde fui con mi carpeta a mi primera entrevista de trabajo.

Podría decir que no me fue tan mal: mis manos estaban algo sudorosas, y como estábamos hablando en alemán, me quedé trabado en algunas partes, pero después de todo conseguí mi práctica. Después de hablar con el Gerente General, la Gerente de Recursos Humanos me llevó a un pequeño recorrido por el que sería mi lugar de trabajo durante las siguientes semanas. Para el final de la entrevista, aún no habíamos concretado mi horario y ni fecha de inicio, pero la pasantía ya era mía.

Después de darle nuevamente unas vueltas al asunto en mi casa, escribir unos emails, organizar mi horario, volver a escribir emails y volver a organizar mi horario, me concedieron otra entrevista más para así finalmente fijar mi horario de prácticas. Esta vez me tocó hablar con la Jefe de Entrenamiento y luego de probarme el uniforme, al fin tuve todo listo para mis prácticas.

Mi primer día de trabajo fue el 9 de Febrero. Aquella mañana me levanté bastante temprano y me alisté para esperar el bus que me llevaría hasta el hotel. Llegué cerca de las 6:45 de la mañana para ahí enterarme que la bodega de uniformes recién abría a las 7:00 así que no me quedó otra opción que esperar. Una vez que me cambié y verifiqué que todo estuviese en orden, subí al lounge del Piso Ejecutivo (Piso 9), mi puesto de trabajo.

Lo que se conoce como Piso Ejecutivo es el producto top del Hotel, donde se ofrece un servicio más personalizado y especial de acuerdo con las necesidades de cada huésped, para que de esta manera se pueda sentir como en su propia casa. Los huéspedes que se hospeden en estas habitaciones o suites tienen además varios beneficios tales como check in y check out directamente en el Piso Ejecutivo, desayuno buffet, bocaditos y happy hour, entre muchas otras ventajas más.

Puede ser que el movimiento en la recepción del piso 9 sea menor que en el lobby, ya que arriba se atiende sólo a los huéspedes de las habitaciones ejecutivas, pero esto no significa para nada que la presión y el estrés que se viva arriba sea inexistente: en el piso ejecutivo uno tiene que estar atento a todo. Con sólo decir que el Gerente General, en persona, da normalmente, al menos una ronda diaria para revisar que todo esté bien, resumo bastante. Además, el hecho de que las personas con las que uno tiene que tratar sean huéspedes especiales, significa también que son personas muy exigentes y en algunos casos, explosivas. Sin embargo, nada de lo aquí mencionado me asustó realmente, incluso opino que esto le agrega más emoción a mi pasantía, ya que de esta modo tendría que esforzarme más.

Para evitar que este post se alargue demasiado, continuaré mi relato en el siguiente post...