My Story

martes, marzo 15, 2005

It happens at the Hilton... (Parte 2)

...Viene del post anterior

Bueno, como les iba contando, comencé a trabajar el miércoles 9 de febrero. Durante el resto de esa semana y otra más, estuve realizando mis prácticas en la mañana (7:00 hasta 15:00), y las siguientes tres semanas me cambié al turno de la tarde porque en la mañana tendría clases de francés intensivo de 8:30 a 12:30.

Los días que estuve en el turno de la mañana fueron más relajados para mí, ya que tenía la tarde entera para descansar y reponerme para mis clases de inglés en la noche, pero las semanas que estuve en la tarde fueron bastante agotadoras; de lunes a jueves sólo regresaba a casa para cenar y dormir. Afortunadamente los viernes no tenía ninguna de mis clases, así que podía relajarme y dormir más aquellos días.

Las actividades que realicé durante mi pasantía no fueron demasiado complicadas. Básicamente tenía que ayudar a mis compañeras de Piso Ejecutivo en lo que pudiese: desde contestar el teléfono o programar llaves, hasta revisar habitaciones o imprimir cartas de bienvenida entre varias cosas más.

En las mañanas, apenas llegaba, dejaba mi mochila con mi ropa de civil y me daba una pequeña vuelta por el lounge verificando que todo estuviese en su sitio. Luego me asignaban algo de papeleo cotidiano que hay en toda oficina para que adelantara un poco las cosas y una vez que eso estuviese listo, talvez iba a revisar habitaciones o preparaba las cosas para los check in o check out que pudiesen haber durante el día. Muchas veces me tocaba bajar del Piso Ejecutivo para dejar algunas hojas o cosas por el estilo, y era entonces cuando tenía oportunidad de encontrarme con mis amigos de los otros departamentos y conversar brevemente sobre aquél día.

En las tardes mis labores no cambiaban mucho; así mismo me tocaba ayudar con los papeles o cartas y revisar que todo estuviese en orden. Más de una ocasión me tocó hablar con los huéspedes, y puedo decir que una vez que uno se acostumbra y supera sus miedos, es lo más bonito de este puesto; uno como staff del hotel tiene que preocuparse de que los clientes estén felices y satisfechos, y si no lo están, uno tiene que ayudarles en lo posible; después de todo, ese es uno de los objetivos principales del Hotel y de toda empresa de servicios: dar la mejor atención que el consumidor se merece. Además, es muy satisfactorio ver a un huésped feliz, cuyos problemas has acabado de resolver o has disminuido.

A las 18:00 terminaban mis actividades en el Piso Ejecutivo y tenía que bajar corriendo al vestidor para así poder cambiarme y devolver mi uniforme, ya que no me lo podía llevar a mi casa. Después, tomaba algo de café, o conversaba un rato con mis compañeros, quienes en ese momento se encontraban merendando, y luego regresaba a mi casa para descansar unos breves instantes antes de ir a mis clases de inglés. Al final del día terminaba bastante agotado y cansado, pero a la vez me sentía bastante feliz porque había aprendido otro poco más de la vida real. Estuve con este extenuante horario por las tres semanas restantes de mi pasantía.

Ahora que ya he terminado con estas prácticas, debo decir que la pasé bastante bien y disfruté mucho haber trabajado en el Hilton Colón. Incluso podría decir que estas fueron las vacaciones más productivas que he tenido; en ningún otro lugar hubiera podido aprender más de lo que el Hotel, el ambiente y mis compañeros me han enseñado. La oportunidad que tuve fue de lo mejor, y aparte de todo lo que pude aprender, como lo escribí en mi email de despedida, fue bastante satisfactorio poder pasar por las puertas que dicen “Sólo Personal Autorizado” (jajaja).

Durante mi práctica pude conocer a personas magníficas a quienes tuve como compañeros. Es a ellos a quien me gustaría agradecer por haberme ayudado (y tolerado jaja) durante estas últimas semanas; sin su paciencia y profesionalismo estos últimos días habrían perdido su gran significado didáctico. En las fotos que verán al final de este post podrán conocer a algunos de mis amigos en el hotel.

Hoy (15 de Marzo), estuve nuevamente en el Hotel, porque me iban a entregar mi tarjeta de despedida por parte del Staff de Piso Ejecutivo y además me dieron un regalo sorpresa que era una camiseta polo del Front Office. Fue muy agradable volver a ver a mis compañeros y amigos y poder conversar un rato con ellos. Saben, después de estar un tiempo en determinado ambiente y con las mismas personas, uno tiende a encariñarse con ellos; bueno, al menos yo, soy así. Cuando abrí mi paquetito con mi camiseta, el olor a “departamento de reservaciones” (una combinación de olor a jugos tropicales, toallitas mentoladas y olor a oficina) me trajo bastantes recuerdos, y casi elimino a unas cuantas personas en mi casa cuando me enteré que habían botado el papel Hilton jajajaja (es que yo quería conservarlo como otro recuerdo más ;_; *snif* buaaaahhh!).

En fin, estas han sido unas de mis mejores vacaciones, y por cierto, las más productivas que he tenido. Siempre tendré esta experiencia y a mis nuevos amigos en ese lugar en mi cabeza reservado para los recuerdos que conservaré por siempre; y la camiseta de Front Office estará entre aquellas que nunca regalaré o abandonaré.

Para finalizar, me gustaría citar el slogan del Hotel:
It Happens at the Hilton

1 Comments:

  • no tienes idea d lo bueno q s sabr q hay prsonas q si piensan n l futuro, es dcir..q habems chicos o jovenes(como les keiras llamar) q pensams n l mañana y tratamos de aprovecahr l tiempo al maximo! nseri FELICITACIONES! Y bueno solo para contart, yo tb ic pasantias xq si..xq qria acr algo productivo vn mi vida..y bueNo..no vi tu blog y m parecia supr interesant..asi q aki t djo mi mail..x si kieres cnversar jeje

    miba1988@hotmail.com

    By Anonymous Anónimo, at miércoles, noviembre 01, 2006 6:35:00 p. m.  

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