My Story

domingo, abril 03, 2005

Abdalá regresó...

...esto sí que es triste. Sólo en este país es posible que un presidente sea destituido por malgastar el dinero del estado, tenga que buscar asilo político en algún otro país, regrese después de algunos años al mismo país con alguna historia triste y luego un buen gentío lo reciba como un héroe. La jurisdicción de este país es PATÉTICA.

Hace algunos días, cuando recién me enteré del acontecimiento, creía que no iba a regresar de verdad; todos sabemos que desde que se exilió a Panamá ha dicho que regresaría cada vez que puede y sin embargo nunca (bueno, hasta aquél día) ha cumplido su palabra. Pero las cosas han cambiado; desde que nuestro Presidente Lucio Gutiérrez lo fue a visitar a Panamá, algo ha pasado que ahora las cortes le han abierto las puertas del país a este político (si lo podemos llamar así) quien no hizo más que llevarse algo más de dinero del país. Lo que comenta la gente en general es que ahí "hubo amarre"; Lucio espera que Abdalá le ayude a recuperar algo de control y dizque popularidad con la gente, pero lo que no le han contado es que en la política de acá el honor es lo que menos cuenta, y es cuestión de tiempo para que le terminen de serruchar el piso... eso es lo que se oye en el ambiente.

Y entonces resulta que de verdad regresó el Abdalá, y bueno, la gente también explica que para hacer menos evidente ese acuerdo se les dejó regresar a Noboa y a Dahik también, ya saben, para que no digan que era exclusivamente con este ex-presidente, y hubo un festejo por parte de los compin... digo, partidarios de Abdalá y un pequeño evento (mitin) en las calles céntricas de Guayaquil.

Aquel tranquilo día, mientras hacía arreglaba algunos asuntos aquí y allá, pude ver como ya se iban alistando para este como sea que le quieran llamar que iban a hacer. Algunas plataformas de camiones fueron usados como escenarios, mientras que algunas pantallas grandes y parlantes se instalaban en varios puntos de la ciudad. Además colocaron globos de color amarillo y rojo en los postes de luz de la zona.

Cerca de las 15:00 ya podía ver que la gente comenzaba a llegar: personas aparentemente pobres, quien sabe, quizá reclutados de las calles mismo, vestidos de los colores del partido y con un pedazo de tubo plástico y una tela de color amarillo y rojo con alguna propaganda política (no le llamo bandera a eso porque no creo que se lo merezca).

Regresé a mi casa cerca de las 15:10, porque había acordado con unos amigos en ir al cine, pero mis padres no me dejaron salir, en vista de que iba a llegar más gente de esta que quién sabe como mismo serán, y aunque me enojé bastante y expliqué que el evento estaba programado para más tarde, no conseguí convencerlos y no salí (*argh!* Gracias Abdalá!). En fin, no me quedó más que sentarme en la computadora y ver que podía hacer para mantenerme entretenido, porque no estaba de humor como para ver lo que iba a mencionar el Loco en su discurso ni por televisión.

Aún así, de alguna u otra manera, iba a terminar enterándome de lo que sea que halla dicho sobre esa tarima a dos cuadras de mi casa y bueno, no fue nada que no hubiese esperado de un político como éste; en resumen, para mí el discurso de un demagogo populista varía sólo en la magnitud y cantidad de mentiras que anuncia. Pero esta vez, expresó su tristeza y pidió un minuto de silencio por el Papa (lo cual estaba bien)... sin embargo, incluyó un comentario, que personalmente me pareció una inmensa estupidez: "Ese hombre no quería morir hasta que el líder vuelva a su patria”. ¿Cómo es que se atreve este tipo a meter al Sumo Pontífice en este inusual y poco ético suceso?

Después de algún tiempo, ya casi en la noche, el acto que me privó de vida social en mi último sábado de vacaciones finalmente concluyó. Entonces, pude salir a ver las consecuencias de este suceso: había confetti (o sea, pequeños circulitos de papel de colores), cantidades increíbles de botellas de plástico, fundas, e incluso afiches rotos de Abdalá homogéneamente distribuidos sobre la superficie del suelo, y como las calles se encontraban húmedas por la ligera lluvia que hubo, ese lugar que conocía como el segmento de la Avenida 9 de Octubre entre la calle Vélez y Santa Elena se volvió una porquería.

Posteriormente me enteré de que los daños no se limitaban a eso, sino que también incluían árboles cortados y la cámara de "Ojos de Águila" averiada. De todos modos, calculan que no hubo tanta asistencia como lo aseguraban los colaboradores de Abdalá, y que no superó a la Marcha Blanca. Por ahí también escuché una interesante conversación sobre la manera en que conseguían gente que votaran por ellos: según decían, iban a los barrios marginales y pobres repartiendo kilos de arroz, azúcar o litros de leche (esto me recuerda a la leche "Abdalact" que escuché mencionar aquella vez que ganó las elecciones) a cambio de votos.

Cuando este pequeño relato alcanzó mis oídos, me pareció bastante lógico; ¿Qué otra manera existe para que el Loco gane las elecciones?, es decir, lo que tenemos aquí es un payaso, un artista de circo que hace un "show" y a través de él consigue sus votos. Pero luego de reflexionar un poco, me convencí de una cosa: el pueblo ecuatoriano, especialmente las clases necesitadas, no está lo suficientemente capacitada para votar. No es que sea un clasista, o que quiera discriminar a nuestros compatriotas de otros estratos sociales, pero la verdad es que una mayoría espeluznante de este grupo se deja llevar fácilmente por promesas irreales, esperanzas falsas y un líder que los manipula como marionetas, y por este motivo, no analizan bien a cada uno de sus candidatos y sus propuestas para así elegir al más apropiado. Aún así, no los estoy culpando de nada, después de todo, esta gente se encuentra en condiciones que los privan de una educación decente.

Me gustaría citar otra opinión que escuché después del mitin: -El pueblo ahora no necesita "jama, caleta y camello", sino educación, cultura y oportunidades de la mano de un político con los pantalones bien puestos, no de algún cualquiera que "entiende" a las clases bajas sólo porque actúa y habla como ellos. Eso no es entendimiento, eso es una burla de esta gente-

Para concluir, voy a evocar una frase que apareció en una cariatura de Bonil: "No es lo mismo Abdalá vuelve, que Abdalá devuelve..."